jueves, 6 de noviembre de 2008

Bon voyage!

Qué tema esto de viajar... uno le pone toda la emoción del mundo pero si lo desglosás cuidadosamente, te das cuenta que trae más problemas que satisfacciones. Todo comienza con el planeamiento: buscás presupuestos, cambiás fechas, juntás la plata (escurrís y desarmás cuidadosamente al sofá a ver si quedó alguna monedita), y finalmente reservás y cerrás con la agencia.
Una semana antes del viaje, estás pendiente del pronóstico del lugar. Qué ilusa! Si no le pegan al pronóstico en tu propia ciudad, mirá si van a pegarle en otra! Pero en fin, preparás el bolso o valija unos días (o uno, en mi caso) antes, y claro, cuando llegás le pifeaste a todo. Durante el día te morís de calor porque la ropa que llevaste no es nada liviana, y a la noche te cagás de frio porque tampoco llevaste ropa abrigada.
Y así comienza la aventura, te das cuenta que te olvidaste el cepillo de dientes por no olvidar de llevar la indispensable ¿pincita de depilar?¿protector 50?
Cuando llegás al hospedaje, te das cuenta que los que hicieron la página web del hotel / posada / cabaña son masters of the universe en Photoshop, y lo que parecía la posadita de tus sueños, es el albergue transitorio (o no tanto) de ratitas y cucharachas, que decidieron amarse a pesar de la diversidad.
Igual, todo vale la pena si estás con la adecuada compañía (una soberbia botella de Malbec)

Buen viaje!

3 comentarios:

Lima Limón dijo...

Revisé hasta los sillones pero creo que no me alcanza ni para el Malbec!!! BUuuuuuuuuuuuu

D.

[El Marqués de Carabas] dijo...

Coincido con las fotos mentirosas. Uno llega y dice "Pero en la foto parecía más grande!"... igual que ocn las hamburguesas de McDonald's.

[El Marqués de Carabas] dijo...

Horror! He cometido un error de tipeo!